En el momento de presentarse un apuro económico, si no tienes la manera de buscar otro método de financiación, lo aconsejable es recurrir a una amistad o a un particular de confianza que sea cercano y que pueda hacerte ese préstamo rápido.
En este caso, es muy importante el sentido de la responsabilidad en la devolución del dinero. Como en este caso no hay una entidad bancaria de por medio, por lo general, se elabora un contrato (verbal en la mayoría de los casos) entre las partes. Los puntos tienen que quedar muy claros para que todos queden conformes en los términos del convenimiento acordado.
Por esa falta de liquidez, las personas que piden ese recurso aspiran a pasar desapercibidas o al menos a disimular la situación ante los demás.
¿Sabías que existe la modalidad de préstamos entre particulares?
Titulares
En tiempos pasados, los bancos eran los únicos entes de financiación donde los particulares acudían a intentar obtener un préstamo online. No obstante, con la crisis económica, estas entidades colocaron muchas trabas y requisitos al endurecer las líneas crediticias y colocando muchas condiciones para prestar el dinero.
Aunque ahora las cosas han cambiado un poco. Aún piden garantías de pago, que tengas unos ingresos muy elevados, dejar como aval una propiedad o que incluso otras personas sirvan como avalistas por si en algún momento tuvieran que encargarse de responder por la deuda.
Una consecuencia de esta situación son los minicréditos entre particulares. Esta es una modalidad de financiación donde una persona realiza el préstamo a otra. En este caso también se establecen una serie de condiciones para la devolución en un plazo concertado.
De igual manera, las partes involucradas si así lo acordaran, indicarán los intereses al igual que el plazo de la devolución. Lo esencial es que las partes involucradas estén de acuerdo para que después no se lleven sorpresas en el camino.
Las condiciones serán de común acuerdo
Una de las principales diferencias en contraste a los préstamos tradicionales tiene que ver con que quien figura como prestatario es un ente particular y no un banco. Además, este acuerdo está sustentado de manera principal en la confianza existente entre las partes, de modo especial, si se trata de amigos o familiares.
Vale resaltar que estos préstamos también se pueden obtener mediante plataformas que han sido creadas para tal fin. Aunque en este caso no se trata de una entidad bancaria, igualmente lo aconsejable es cerrar un contrato donde se dejen todas las reglas claras entre las partes involucradas.
Un contrato que pone todo en regla
En el contrato quedarán establecidas las condiciones del convenimiento con el propósito de evitar problemas o riesgos futuros con el dinero prestado. En este escrito, que deberá estar firmado por ambas partes, se dejarán claros los requisitos y pasos a seguir para la devolución del préstamo.
En el texto también se dejará saber claramente cuánto es el importe del préstamo y en qué plazos tendrá que ser devuelto a su dueño. De igual modo, si fuera necesario, se indicarán los intereses del préstamo.
En el contrato tienen que quedar claras todas las garantías, documento en el que se dejará una constancia de que ha existido el préstamo y la fecha cuando será devuelto a su dueño.
¿Qué cobertura tiene?
- El nombre del prestamista y del prestatario.
- Fecha y lugar de realización.
- Establecerá la cantidad del préstamo.
- Indica cuál será el destino del dinero de la financiación.
- Prevé el plazo en el cual se devolverá el dinero.
- Si es necesario, también reflejará los intereses a pagar.
Leyes que regulan esas transacciones
Al concertar un préstamo de esta naturaleza, las partes involucradas tienen que presentar el Impuesto sobre las Transmisiones patrimoniales y los Actos Jurídicos Documentados.
Esta situación implica que aunque, en primera instancia quedan exentos de los impuestos, siguen teniendo la obligación de rendir cuentas ante la Hacienda Pública. Esto ocurre cuando se presta dinero de padres a hijos. En este caso, por lo general, no se rubrica ningún contrato. Esto obedece al nivel de confianza existente.
No obstante, lo más aconsejable, incluso en estos casos de extrema confianza, es firmar el contrato para que quede acreditado por escrito el origen de la financiación. En caso contrario, se podría considerar como un hecho encubierto a los ojos del fisco.
Lo más recomendable entonces será firmar el contrato en privado a través de una escritura pública a título gratuito y que no implicará el cobro de intereses. Si no se deja constancia, Hacienda establecerá que la financiación se ha constituido con un interés de valor parecido al precio del dinero.
Pero, si se determina un tipo de interés a la financiación solicitada, también se aconseja reflejarlo en el contrato para evitar inconvenientes en el momento de devolver el recurso prestado.
¿Cómo evitar inconvenientes con Hacienda?
- Si has firmado tu contrato y toda la operación ha quedado clara, no tendrás el riesgo de que la transacción se vea como si fuese algo encubierto.
- Es necesario que presentes el modelo 600 que pertenece al Impuesto sobre las Transmisiones patrimoniales y los Actos Jurídicos Documentados (ITAJD). Allí busca la casilla de autoliquidación y marcar «exento» y así no le debas nada a Hacienda.
- Para que la financiación tenga claridad para Hacienda deberás registrar el mencionado contrato para que la Hacienda autonómica lo selle. De esta forma, tendrás la constancia del acuerdo por escrito ante cualquier tercero o Administración.
- El contrato deberá reflejarse en la Declaración de la renta para su respectiva tributación en la Consejería de Hacienda de la Comunidad Autónoma correspondiente donde tengas fijada tu residencia y movilizaste tu dinero. Así estarás demostrando que hay un negocio jurídico aunque esté libre de impuestos.
Recuerda que cuando optes por un préstamo entre particulares, esto representa una auténtica solución a los problemas personales. Lo más conveniente es completar todos los trámites por escrito de la manera más completa posible para que no existan riesgos. Y si tienes que utilizar un comparador para los mejores préstamos, es el momento de hacerlo.